El quinto día de cada mandato muestra a dos presidentes en plena fase de instalación, con estilos y prioridades marcadamente distintos. José Antonio Kast, el 15 de marzo de 2026, centró su agenda en seguridad pública, realizando su primera visita a La Araucanía, donde reafirmó el compromiso de su gobierno con el despliegue de fuerzas de seguridad y el restablecimiento del orden en la macrozona sur. Su equipo económico comenzó a delinear las primeras señales de austeridad fiscal y revisión del gasto heredado. Gabriel Boric, el 15 de marzo de 2022, vivía sus primeros días marcados por la coordinación interministerial y la preparación de lo que sería la primera gran apuesta territorial de su gobierno: el envío de la ministra del Interior, Izkia Siches, a la comunidad de Temucuicui en La Araucanía. Simultáneamente, el ministro de Hacienda Mario Marcel sostenía reuniones con el sector financiero para entregar señales de estabilidad macroeconómica. Ambos presidentes enfrentaron, en su quinto día, la tensión entre las promesas de campaña y la complejidad de gobernar, con La Araucanía como escenario compartido pero con aproximaciones distintas: Kast desde la presencia policial y militar, Boric desde el diálogo directo con las comunidades.
Tanto Kast como Boric tuvieron La Araucanía como su primer gran test territorial en la primera semana de gobierno. La visita de la ministra Siches a Temucuicui el 16 de marzo de 2022 terminó con un incidente de disparos al aire y la retirada de la comitiva, marcando el límite del enfoque dialogante. Kast, en 2026, optó por visitar la zona con fuerte escolta de seguridad, priorizando el encuentro con víctimas y autoridades locales por sobre el contacto directo con comunidades en conflicto. Dos aproximaciones distintas al mismo problema estructural que Chile arrastra por décadas, con resultados y costos políticos también distintos.
Kast visita La Araucanía en su quinto día de gobierno y anuncia refuerzo de la presencia policial y militar en la zona
- Visita a la Región de La Araucanía, con reuniones con autoridades locales, agricultores y representantes de víctimas de violencia rural
- Instrucción al Ministerio del Interior para acelerar la implementación del plan de seguridad para la macrozona sur
- Reunión con el alto mando de Carabineros y Fuerzas Armadas para coordinar el despliegue en zonas de conflicto
- Inicio del proceso de revisión de contratos y programas del gobierno anterior, con congelamiento de nuevas contrataciones por 90 días
“Venimos a decirle a las familias del sur que el Estado no las va a abandonar. Aquí se acabó la ambigüedad frente a la violencia.
“Vamos a restablecer el orden y el Estado de Derecho en cada rincón de Chile. No vamos a negociar con quienes usan la violencia como herramienta política.
En su quinto día de gobierno, Kast visitó la región del conflicto mapuche, cumpliendo uno de sus compromisos de campaña más emblemáticos. La visita incluyó reuniones con agricultores afectados por ataques incendiarios y con las fuerzas de seguridad desplegadas en la región. El gobierno anunció la ampliación del estado de excepción y el incremento de dotación de Carabineros y militares en rutas y zonas rurales afectadas. Organizaciones mapuche y sectores de oposición criticaron el enfoque como una profundización de la militarización de un conflicto político-territorial de larga data. Gremios agrícolas y sectores de derecha valoraron la señal de presencia estatal.
El Ministerio de Hacienda anunció la creación de una comisión de revisión del gasto público, con el mandato de identificar programas de baja eficiencia o duplicidades en la administración heredada. Se instruyó a todos los ministerios congelar nuevas contrataciones por 90 días mientras se realizaba la auditoría. Economistas de centroizquierda advirtieron sobre el riesgo de afectar la ejecución de programas sociales en curso; el sector empresarial valoró las señales de disciplina fiscal.
A cinco días del inicio del gobierno, algunos nombramientos en cargos de segundo nivel generaron debate público, particularmente en los ámbitos de cultura y derechos humanos. Sectores progresistas cuestionaron las designaciones como señales de retroceso en materia de diversidad y políticas de memoria; el oficialismo defendió los perfiles como coherentes con el programa de gobierno.
Gobierno de Boric prepara visita de la ministra Siches a La Araucanía mientras el ministro Marcel entrega señales de estabilidad económica
- Reuniones de coordinación interministerial en La Moneda para definir las prioridades legislativas de los primeros 100 días de gobierno
- Preparación de la visita de la ministra del Interior Izkia Siches a la comunidad de Temucuicui en La Araucanía, programada para el 16 de marzo de 2022
- Reuniones del ministro de Hacienda Mario Marcel con actores del mercado financiero para entregar señales de continuidad macroeconómica
- Anuncio de extensión del IFE Laboral y otras medidas de apoyo social en el contexto post-pandemia
“Queremos construir un Chile donde el diálogo sea la herramienta principal para resolver los conflictos. Vamos a ir a los territorios a escuchar.
“No le vamos a tener miedo a los problemas. Este gobierno va a estar donde la gente nos necesite.
El 15 de marzo de 2022, el gobierno de Boric ultimaba los detalles de la visita de la ministra Izkia Siches a Temucuicui, programada para el día siguiente. La iniciativa representaba la apuesta del nuevo gobierno por el diálogo directo con comunidades mapuche en conflicto como alternativa a la vía policial-militar. La visita del 16 de marzo derivó en un incidente cuando la comitiva fue recibida con disparos al aire, lo que obligó a la ministra a retirarse de la zona. El episodio generó un intenso debate sobre la viabilidad del enfoque dialogante y marcó un punto de inflexión temprano en la estrategia del gobierno para la macrozona sur.
El ministro de Hacienda Mario Marcel sostuvo reuniones con actores del mercado financiero para transmitir un mensaje de responsabilidad fiscal y continuidad macroeconómica. El tipo de cambio había registrado alzas significativas en las semanas previas a la asunción y el gobierno buscaba estabilizar las expectativas. La presencia de Marcel fue interpretada por analistas como un contrapeso técnico dentro de un gabinete percibido como heterogéneo en materia económica.
El gobierno continuaba completando las designaciones de subsecretarios, jefes de servicio y delegados presidenciales regionales. La juventud del equipo gubernamental fue tema recurrente en la prensa, con un promedio de edad del gabinete significativamente menor al de administraciones anteriores. Algunos nombramientos generaron debate por la falta de experiencia de gestión de los designados, mientras el gobierno defendía la renovación generacional como un valor en sí mismo.
Comparación directa
La Araucanía y el conflicto mapuche como primer gran desafío territorial. Ambos presidentes, en su quinto día de gobierno, tuvieron la macrozona sur como prioridad de agenda, aunque con estrategias opuestas.
Kast optó por la presencia personal en la zona con un mensaje centrado en el orden y el despliegue de fuerzas de seguridad, reuniéndose con víctimas de violencia rural y con el alto mando policial-militar. Boric optó por enviar a su ministra del Interior con un mandato de diálogo y escucha directa a las comunidades mapuche. En materia económica, Kast priorizó señales de austeridad y revisión del gasto heredado, mientras Boric buscó dar continuidad a las ayudas sociales post-pandemia y entregar señales de estabilidad macroeconómica a través del ministro Marcel. Ambas administraciones enfrentaron críticas desde sectores opuestos: a Kast por militarizar un conflicto político-territorial; a Boric por subestimar la complejidad del terreno.
Kast asumió en un contexto de demanda ciudadana de orden, con la crisis de seguridad y la migración irregular como temas dominantes tras cuatro años de gobierno de centroizquierda. Boric asumió en un contexto post-estallido social y pandemia, con una Convención Constitucional en funcionamiento y alta expectativa de transformación social, pero con un mercado financiero cauteloso ante la orientación del nuevo gobierno. Ambos enfrentaban mayorías parlamentarias ajustadas o inexistentes, lo que condicionaría su capacidad de implementar reformas estructurales.